Aguillen in Wall Street Journal

Por ELIZABETH WILLIAMSON y BRODY MULLINS

El sector del cabildeo en Washington, por un valor de US$ 3.000 millones, ha comenzado a deshacerse de los empleados republicanos, arrebatando a empleados demócratas y a firmas completas, una movida que comenzó incluso antes de que se contaran los votos del día martes y que el demócrata Barack Obama ganara la presidencia.

La rápida reorganización comenzó cuando los demócratas ganaron la mayoría en el Congreso en 2006, y ahora está a toda marcha, evidenciando un criterio expresado por los personajes influyentes de Washington el día previo a la Elección, según el cual si bien el candidato presidencial republicano, Senador John McCain, tenía una oportunidad de ganar la Casa Blanca, el Congreso seguiría en manos de los demócratas.

Una señal de la nueva era: Una de las principales firmas republicanas de cabildeo de Washington ha adquirido una firma demócrata de cabildeo con la finalidad de extenderse hasta el otro lado del pasillo. BGR Holdings LLC, anteriormente conocida como Barbour Griffith & Rogers, dijo que estaba adquiriendo Westin Rinehart Group.

BGR Holdings simbolizó el dominio republicano del distrito cabildero de K Street durante la década pasada. La firma fue fundada hace casi dos décadas por el ex Presidente del Comité Nacional Republicano, Haley Barbour, y solamente daba empleo a republicanos hasta que, a principios de este año, contrató a su primer demócrata. “Parece que habrá más demócratas que dirijan las cosas en Washington durante un futuro previsible”, afirmó Ed Rogers, presidente de BGR. “Hemos hecho lo que hemos hecho con el fin de atender a esa demanda”. En todo Washington, las corporaciones y las asociaciones de comercio están aumentando la cantidad de demócratas en sus listas de cabilderos.

Lockheed Martin Corp. y Boeing Co. ambas nombraron recientemente a demócratas como principales cabilderos. En mayo, Boeing captó a Tim Keating, ex funcionario de la Casa Blanca de Clinton con fuertes lazos con el Partido Demócrata de Honeywell International, para que reemplazara al ex funcionario de defensa de Nixon, Tod Hullin, quien se estaba retirando. El portavoz de Boeing, John Dern, afirmó que la selección del Sr. Keating “no se decidió por su afiliación partidista”, sino por su historial de política pública dentro y fuera de la industria aeroespacial.

Lockheed Martin, la contratista más importante del Pentágono, nombró el mes pasado a quien fuera Subsecretario del Ejército de Clinton, Greg Dahlberg para que fuera su cabildero más importante. El Sr. Dahlberg sucedió a Brian Dailey, quien sirvió al Presidente George H.W. Bush como secretario ejecutivo del Consejo Espacial Nacional.

La compañía gigante de cable Comcast Corp. anunció la semana pasada que su principal cabildero republicano había abandonado la firma, dejando algunas de sus responsabilidades en manos de un ex asesor demócrata del Senado.

El Information Technology Industry Council, un grupo de presión del sector de la alta tecnología, hace poco pasó por alto a su más alto empleado interno republicano cuando tuvo que nombrar a su nuevo presidente.

Lockheed, Comcast y la asociación de alta tecnología todos afirmaron que no actuaron así para tratar de congraciarse con los demócratas. El retiro del Sr. Dailey ya estaba planeado desde hacía mucho, y "no tiene nada que ver con el cambio de gobierno”, afirmó el portavoz de Lockheed Martin, Tom Jurkowsky. Sena Fitzmaurice, portavoz de Comcast, indicó que su accionar “no tuvo que ver con la elección ni con ninguna afiliación partidista y que fue consecuencia de una revisión interna de nuestra estructura de relaciones gubernamentales”.

Un cabildero que trata de aprovechar la evolución de Washington es Jarvis Stewart, un ex empleado de la Casa Blanca de Clinton, y posteriormente asesor principal del ex Representante Harold Ford Jr. , de Tennessee, quien fue uno de los demócratas afro-americanos más destacados de la Cámara.

El Sr. Stewart posteriormente fundó Stewart Partners, una firma de cabildeo entre cuyos clientes estaban Toyota Motor Corp. y Wal-Mart Stores Inc. El Sr. Stewart, de 40 años, se desuscribió como cabildero a inicios de este año. Esta semana, lanzó una nueva firma: Ian Reid LLC. Fundada por Thomas Batties, un ex banquero poco conocido, la firma se anuncia como “una firma de asesoría empresarial y de inversiones”.

En un nicho hecho a la medida del compromiso manifiesto de los demócratas con gastar en infraestructura, el Sr. Stewart apunta a asesorar a los fondos de riqueza soberana con el fin de contrarrestar la imagen que tienen de “barones ladrones”, afirma él, invirtiendo en bonos municipales.
“El Senador McCain y Obama han puesto la mira en los cabilderos”, afirma el Sr. Stewart refiriéndose a los comentarios de ambos candidatos de que los cabilderos tendrían menos influencia en su gobierno. “Nos hemos apartado de eso, y también nos gustaría dar asesoramiento... a cualquier miembro de su plantilla”.

Adaptarse a los cambios en la estructura de poder es esencial para las grandes compañías de cabildeo y para las firmas de relaciones públicas que son los brazos de corporaciones más grandes, y quieren prosperar en Washington mucho tiempo después de que cualquier persona haya desaparecido.
Ogilvy Government Relations, que antes era conocida como Federalist Group y que ahora es una unidad del gigante mundial de relaciones públicas y publicidad WPP Group PLC, ha echado su suerte con los republicanos. Su cabildero más destacado, Wayne Berman, fue un gran recaudador de fondos de McCain. Ahora dos ex empleados demócratas dirigirán la iniciativa de reorganización de Ogilvy.

Uno de ellos, Dean Aguillen, fue el jefe de gabinete coordinador entre los miembros del Bloque Demócrata en la Cámara y la Portavoz de la Cámara, Nancy Pelosi. Ahora actuará de intermediario en reuniones y acuerdos legislativos entre demócratas y clientes de Ogilvy como Chevron, American Chemistry Council (Consejo Americano de Química), Nascar y los accionistas del 20% del American International Group Inc. que no pertenece al gobierno federal.

El Vicepresidente Senior, James Williams, quien se unió a la firma a finales del año pasado, tiene experiencia con tres senadores demócratas influyentes en la elaboración de la política económica de la nación. El Sr. Williams es un ex empleado de política económica para el Senador Dick Durbin de Illinois, y también ha trabajado para el candidato vicepresidencial, Senador Joe Biden, de Delaware y Charles Schumer de Nueva York. Los tres senadores pueden llegar a lograr influencia en el próximo Congreso, afirman los líderes y empleados demócratas.

“Creo que va a haber un cambio saludable en las presidencias en el Senado", incluyendo en el importante Comité de Banca, afirma el Sr. Williams. Con Barack Obama en la Casa Blanca, el Presidente de Banca del Senado, Senador Christopher Dodd, de Connecticut, podría estar en línea para ocupar un cargo a nivel de gabinete, posiblemente en el Departamento de Estado o el Departamento del Tesoro. Un nuevo presidente trabajaría con el Presidente de Servicios Financieros de la Cámara, Barney Frank, en la Cámara para hacer una revisión general de la normativa del sector financiero.

“Hace tres años, nos dimos cuenta de que la firma era muy grande como para seguir siendo simplemente una firma partidista... contratamos a James y Dean, y a otros demócratas para garantizar que estábamos mejor preparados para atender a nuestros clientes en cualquier situación", afirmó el portavoz de Ogilvy, Stewart Hall. “Hasta la fecha, da la impresión de que fue un muy buen plan de negocios".
—August Cole escribió este artículo.