Business Week: Mercado one of D.C.’s Uber Lobbyists

Aquí están los cabilderos que probablemente tienen una gran influencia en el Nuevo Washington
EL CLAN PODESTA: UNA DINASTÍA DE D.C.

Mientras Obama se lamenta de que cada vez hay más cabilderos en Washington, las cenas semanales familiares en los hogares de los Podesta se han vuelto ocasionalmente incómodas. La famosa pareja de cabilderos Tony y Heather Podesta se turnan brindando cenas con el hermano de Tony, John Podesta, efe de la transición de Obama, y Mary, su esposa, una abogada de una asociación de fondos mutuos. Ahora, a veces, decimos algo y John no responde, Se produce un silencio”, dice Heather, quien cambia de tema y empieza a hablar del vino o del arte contemporáneo. “Francamente, estamos contando los días hasta que se termine la transición, así las cosas podrán volver a la normalidad”.

Con todo, el trabajo temporario de John no ha sido malo para los negocios. Tony y Heather tienen firmas separadas: Él formó su empresa, el Grupo Podesta, y la convirtió en una de las 10 firmas de cabildeo más grandes de Washington durante las últimas dos décadas, mientras que ella empezó su firma, Heather Podesta+Partners, hace dos años, y la firma ha crecido con mucha rapidez. Ambos dicen que están consiguiendo clientes a una velocidad incomparable.

Ya estuvieron en una situación así: John fue jefe de gabinete de Bill Clinton, y Tony, que fue asistente de Ted Kennedy y lleva muchos años participando activamente en Washington, crea estrategias y es un incansable recaudador de dinero para los demócratas. En octubre, abandonó apresuradamente su fiesta de cumpleaños 65 en São Paulo para dirigirse a Johnstown, Pa., para rescatar la campaña de John Murtha, presidente del principal comité de asignaciones presupuestarias militares de la Cámara.

Heather, que tiene 26 años menos que Tony, forjó su reputación trabajando para los miembros demócratas del Congreso antes de conocer a su esposo. Sus conocimientos políticos, amistades, frecuentes fiestas con cena, y los millones de dólares que recaudan para los demócratas, hacen que esta pareja, que contrajo matrimonio en 2003, figure entre los actores más populares del Congreso estadounidense. Entre los clientes de la firma de Tony están: BP (BP), Lockheed Martin (LMT), General Dynamics (GD), y Hertz (HTZ). Entre los clientes de Heather, están Boeing (BA), Cigna (CI) y HSBC (HBC).

MATRIMONIO DE PARTIDARIOS: CRUZAR EL PASILLO

En esta época, las firmas de cabildeo más inteligentes están cubriéndose. Las firmas predominantemente republicanas corren a añadir demócratas, mientras otras conservan a personas con influencias de ambos partidos que son respetadas por la oposición.

Ejemplos de esos matrimonios por conveniencia partidista son tan comunes como los mocasines en K Street. El ex Representante demócrata de Luisiana, John Breaux, y el ex Representante republicano de Mississippi, Trent Lott, con 70 años de Congreso entre los dos, han lanzado su propia firma, Breaux Lott Leadership Group, que representa a Shell Oil (RDS.A), Chevron (CVX) y la industria farmacéutica. Breaux fue centrista en un Senado dividido con un escaso margen, y muchas veces se podía contar con él para que añadiera unos cuantos votos cruciales de cualquiera de los dos lados.

Kenneth M. Duberstein también goza de una alta estima en ambos partidos; su pasado como jefe de gabinete de Ronald Reagan no es importante para muchos demócratas. Lógicamente, ayuda que se ha asociado con Michael S. Berman, un ex asesor de Clinton en la Casa Blanca y organizador de las convenciones demócratas. Entre los clientes del Grupo Duberstein están la industria de seguros de salud, Comcast (CMCSA), UAL (UAUA), Novartis (NVS), Sara Lee (SLE), y BP (BP).

Mientras tanto, la firma de cabildeo Ogilvy Government Relations – dirigida por Wayne Berman, un cabildero de vieja data del partido republicano que ha recaudado dinero para John McCain—está renovándose para los recién llegados. Desde 2007, ha añadido media docena de empleados demócratas, entre ellos Moses Mercado, quien fue asistente del ex Líder de la Mayoría, Dick Gephardt, y Dean Aguillen, quien se desempeñó como “Director de Servicios para Miembros" de la Líder de la Mayoría, Nancy Pelosi, es decir que fue sus ojos y oídos con los demócratas de la Cámara.

PATTON BOGGS: ÍCONO DEL CABILDEO
Thomas Hale Boggs Jr. bien podría ser el icono más influyente de Washington que nunca ocupó un puesto para el que fue elegido. Claro, su padre fue Líder de la Mayoría Demócrata de la Cámara a inicios de la década de 1970, y seguramente habrán oído hablar de su hermana, Cokie Roberts, comentarista política de NPR y de ABC. Boggs, quien fue un economista asesor del Presidente Lyndon B. Johnson, es difícil de superar cuando se trata de capacidad para abrir puertas e influenciar políticas. Los análisis de aportes a campañas, gastos de cabildeo, y otros flujos de dinero, junto con un estudio de las redes sociales de cabildeo en Washington llevado a cabo por el importante profesor universitario estadounidense James Thurber sugieren que el bufete de abogados de Bogg, Patton Boggs, tiene más influencia combinada dentro de Washington D.C. que cualquier otro grupo de cabildeo. Con cientos de clientes en prácticamente todas las ramas de negocios, la firma ha ganado unos US$29,8 millones de ingresos por cabildeo reportados solamente en 2008, más que cualquier otra firma. Su lista de clientes incluye a Verizon (VZ), Microsoft (MSFT), E*Trade (ETFC), y Managed Funds Association.

Eso es mucho progreso desde la época del bufete de abogados de cuatro años de antigüedad al que se unió Boggs en 1966. Boggs, quien fue pionero de la idea de que un bufete de abogados podía expandirse al cabildeo y tener más influencia que los competidores que se dedicaban únicamente al cabildeo, ha dirigido la empresa desde 1999. En la actualidad, Patton Boggs es una fuerte organización que presta servicios completos en la primera línea de litigios, derecho de sociedades y batallas sobre normativas. También asesora a fondos de riqueza soberana.

Desde luego, las amistades de Boggs con Henry Waxman (Demócrata, California), Barney Frank (Demócrata, Massachusetts), y John D. Dingell (Demócrata, Michigan) todavía importan. Y con 68 años, sigue estando donde está la acción: particularmente como empleado de Cerberus Capital Management, propietaria de Chrysler, beneficiaria de un rescate de US$ 4.000 millones (hasta la fecha). Boggs está en terreno conocido: En 1979, ayudó a Chrysler y a la United Auto Workers (Sindicato Automotriz de EE.UU.) a persuadir al Congreso y al Gobierno de Carter de que aprobaran lo que entonces fue una garantía de crédito polémica y sin precedentes: US$1.500 millones.

LA OTRA DASCHLE: UNA PAREJA MUY INFLUYENTE
Para la cabildera Linda Hall Daschle, esposa del ex líder de la Mayoría del Senado, Tom Daschle, quien recientemente fue designado líder de la reforma de salud del Gobierno de Obama, los negocios no pueden más que seguir mejorando. Después de tres décadas como reguladora y cabildera, tiene una gran cartera de clientes que incluye a transportadoras comerciales, aeropuertos, ferrocarriles y compañías de telecomunicaciones.

Hija de un mecánico de una aerolínea, a Daschle siempre le gustó la aviación. Fue observadora de meteorología para la Administración de la Aviación Federal en la década de 1970, luego ayudó a iniciar una aerolínea regional, la Royal-Air Limited. Con el tiempo, Daschle pasó a ser directora adjunta de FAA—su primera directiva mujer—y luego cabildeó para la Asociación de Transporte Aéreo del sector de la aviación. Ahora hay clientes como American Airlines (AMR), Boeing (B), Lockheed Martin, y el Aeropuerto Internacional Cleveland Hopkins que hacen cola por su tiempo.

Tanto amigos como competidores dicen que Daschle está entre las cabilderas más trabajadoras de Washington, y ella afirma que no hará cabildeo en asuntos de salud, para evitar posibles conflictos de intereses. En enero, dejó la firma de cabildeo Baker, Donelson, Bearman, Caldwell & Berkowitzs para trabajar por su cuenta con su propia firma, LHD & Associates. Con todo, no se puede obviar el hecho de que su esposo es el hombre a quien recurre Obama para los asuntos de atención de salud y un mentor para el joven Presidente. Al menos, algunos posibles clientes pueden pensar que sacarán más provecho de su dinero simplemente por la conexión Daschle.