Aguillen Mentioned in Nat'l Journal

Se avecina el Acuerdo sobre Gastos: la Casa Blanca está a la expectativa mientras los progresistas arden
¿Se convertirá Obama en el político más razonable de Washington por el acuerdo?
por Tim Fernholz
Jueves 31 de marzo, 2011 | 1:45 p.m.
National Journal
Como el Vicepresidente Joseph Biden, los líderes del Senado Demócrata, y la Cámara de Representantes Republicanos están impulsando llegar a una decisión en el debate sobre los gastos de 2011 – el miércoles por la noche, Biden informó a los periodistas que los negociadores se inclinaban por un recorte de $33 mil millones respecto a los niveles de gastos actuales – bien podría ser que los legisladores impidan una paralización gubernamental.

Pero mientras que en estos últimos días la atención se ha centrado en la capacidad de los dirigentes republicanos para persuadir a los nuevos y díscolos miembros de su Cámara a llegar a un acuerdo, algunos demócratas y muchos progresistas tampoco están contentos con la perspectiva de un acuerdo.

La aparente línea de referencia para llegar a un acuerdo es casi igual en magnitud a la resolución que el Presidente del Comité de Presupuesto, Paul Ryan, (Republicano, Wisconsin) redactó hace unos meses, la cual requería un recorte de US$30 mil millones en los gastos fiscales para el año 2011. Después de que un grupo rebelde de nuevos miembros del Partido Republicano exigieron una cantidad mayor, la Cámara al final aprobó un proyecto de ley para recortar US$ 59 mil millones y, desde entonces, ha estado trabada en un empate con el Senado, el cual rechazó el plan desde ese momento.

Sea cual fuere el límite final, parece que los demócratas están dispuestos a llegar a un acuerdo similar al plan original de los dirigentes republicanos. Los asesores de la Casa Blanca afirman que dicho acuerdo podría producir beneficios políticos cuando comiencen las pugnas mayores, porque el acuerdo convertiría al presidente en el político más razonable en Washington. Sin embargo, los progresistas no están contentos, aunque los demócratas puedan eliminar algunas cláusulas anexas de política del Partido Republicano que son polémicas, como las que eliminan la financiación para “Planned Parenthood” (Planificación Familiar) y que obstaculizan la ejecución de legislación sobre atención de salud.

“Para los progresistas era razonable esperar algo más progresivo que la posición inicial de los Republicanos de la Cámara”, comentó Michael Ettlinger, experto economista del Centro para el Progreso Estadounidense.

“Aquí no hay una victoria,” coincidió Heather McGhee, directora del grupo de expertos progresistas “Demos” de Washington. “Técnicamente, no tener cláusulas anexas sobre política sería una victoria, pero en términos de puro impacto económico del presupuesto, todo es negativo para la recuperación.”

Los asistentes de los líderes de la Casa Blanca y del Senado sostienen que la composición de los recortes es tan importante como su dimensión, y afirman que lucharán para garantizar que los recortes no sean asumidos por los más vulnerables. También afirman que como para poder aprobar cualquier ley necesitan obtener al menos nueve votos republicanos en la Cámara de Senadores, eso disminuye su ventaja. Aún así, muchos demócratas sostienen que después de presentar su presupuesto para el 2012, el Presidente Obama no ha marcado suficientemente un contraste real con los republicanos, y en cambio se ha sustentado en un argumento más sutil sobre equilibrar los recortes con inversiones.

Cabe notar que en un acalorado debate sobre políticas económicas y el empate sobre gastos en el Congreso que tuvo lugar el martes por la noche entre los estudiosos de políticas, el personal del congreso, y los líderes sindicales – liderada por Steve Clemons de New America Foundation y que incluyó a la Presidenta del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU, por sus siglas en inglés), Mary Kay Henry, y al representante demócrata del estado de Vermont, Peter Welch – no se había mencionado el nombre de Obama hasta que el periodista de Washington de la revista “The Economist”, Peter David, preguntó si el presidente se había vuelto intrascendente en el debate.

“No pienso que sea justo,” dijo la semana pasada Rob Nabors, director de asuntos legislativos de la Casa Blanca, refiriéndose a la impresión de que Obama ha estado ausente de la situación. “Todos los días, le informamos, ya sea en persona o por escrito, lo que está sucediendo con las negociaciones de la Resolución Continua. Nos reunimos con él varias veces a la semana para que nos dé orientación sobre cómo quiere que nos posicionemos para estas negociaciones. Ha llevado a cabo muchas reuniones con los líderes de la Cámara y del Senado. Ha tenido largas conversaciones por teléfono con los líderes del Congreso”.

Otro funcionario del gobierno, que solicitó quedar en el anonimato para comentar sobre la postura de la Casa Blanca, dijo que el equipo de Obama reunirá todos sus recursos para enfrentar batallas más grandes en el futuro.

“La conversación actual no es sobre política fiscal general; es sobre financiar al gobierno,” afirmó el funcionario. “La semana que viene, Ryan presentará su propuesta de presupuesto [2012], y sabremos cuál es la visión de ellos comparada con nuestra visión. Eso va a evidenciar un marcado contraste con dos visiones distintas del mundo. La Resolución Continua constituye el 12 por ciento del presupuesto.”

Ettlinger, del Centro para el Progreso Estadounidense, tiene sus reservas.

“Si está buscando ver la lógica en el enfoque del Gobierno, ellos se han puesto en una posición en la que pueden decir: ‘Nosotros no somos los intransigentes aquí, y ellos no quieren ceder,’” dijo. “Se han posicionado bien frente a una paralización haciendo muchas concesiones de manera muy pública y con mucha antelación. El punto flaco es que uno termina con un acuerdo que debilita lo que ellos mismos consideran lo mejor para el país en cuanto a gastos públicos.”

Los demócratas señalan que las encuestas de la opinión pública muestran que hay más confianza en Obama que en los Republicanos del congreso cuando se trata de asuntos económicos que van desde el déficit a proteger los derechos de los trabajadores, y afirman que sus críticas a la política económica de la oposición están ganando aceptación.

“Al parecer esa es la situación en Wisconsin, Ohio, e Indiana, en donde se eligió a tres gobernadores populares, pero ya se ha visto que sus índices de aprobación se desplomaron. A fin de cuentas, la batalla mayor será el 2012”, dijo Dean Aguillen, vicepresidente senior de Ogilvy Government Relations, quien fue asesor senior de Nancy Pelosi, ex Portavoz de la Cámara de Representantes.